sábado, 2 de noviembre de 2024

CULPABLE

 

CULPABLE

Concepción, así era su detestable nombre, nació de una relación que comenzó con un paseo de olla, pero que al final del día perdió control y entre millones de espermatozoides le tocó a ella la suertecita de llegar al mundo, a alborotar la vida de su padre, quién no pudo seguir la carrera de ingeniaría, y la de su madre, que no viajó con unas tías a ser acompañante mientras estudiaría en una universidad de México, sueños que se fueron por la alcantarilla. Ese hogar obligado duró casi 5 décadas de literal disfuncionalidad, penurias, peleas, y ni un abrazo, ni un te quiero de parte de sus donantes padres; jamás, ¿Cómo los iba a recibir si era la culpable de sus infortunios?...

Sus otros hermanos, con quienes se dejó de frecuentar antes de terminar la pubertad, nunca la aceptaron en su grupo, pues la mayoría de las peleas de sus padres se originaban en Concepción, nombre que ninguno de ellos entendía y les causaba miedo, tanto como el miedo que les daba la mayor, por ser tan mayor, tan solitaria y tan misteriosa; todas las desgracias de la familia fueron su culpa, pensaban, hasta que el tiempo, la distancia  y el silencio la borraron de la memoria de los Rioalegre, así era su apellido…

Del colegio donde hizo la primaria y  algunos años del bachillerato, la sacaron desterrada, prohibida, aniquilada, pues en unos ensayos de química, jugando con insumos desconocidos, una compañera, Alipia Agualimpia,  estuvo a punto de perder la cara incinerada por ponerse de chistosa a cruzar insumos, Concepción, sus compañeros se burlaban de ella con el sobrenombre de POLVO,  en un acto de valentía, se abalanzó y la salvó, pero el movimiento causó que el fuego se esparciera por todo el lugar, al punto que se quemó el laboratorio con todos sus equipos, la vicerrectoría académica con todos los expedientes de los malandros del colegio y la enfermería donde los profesores se divertían después de unas copas… Polvo fue la culpable de que casi cerraran el colegio.

Yendo por el mundo, comenzó a estudiar la universidad, sería la primera  y única de la familia en graduarse profesional, algo por lo que se sentiría culpable siempre pues habría querido que todos sus hermanos lo lograran, los perdió de vista, pero ninguno lo logró, solo fueron vagos mantenidos mil oficios poca plata, aficionados a la mechita y a la selección, la salsa y todo tipo de fiestas y verbenas para lo que había unas pocas monedas, nunca para estudiar ni emprender…en fin, consiguió su primer trabajo, pero por sus figuras voluptuosas  y el uniforme de dotación pequeño y apretado, un jefe visco y fumador empedernido, Don Severo Senón, se pasó de manos, la acosó, agredió y tocó, ella lo reportó en la gerencia pero la despidieron porque la encontraron culpable de exhibicionismo y provocación, y para afuera..

Logró graduarse de la U, pero no conservó ningún amigo de esos 5 años largos de estudios y trabajos en grupo, pues a Concepción, los compañeros le decían Ratatouille, pero no por la cocina sino porque mantenía en la biblioteca, nunca la quisieron, pues la responsabilizaban de que los profesores fueran tan exigentes y malhumorados por el nivel académico y el tipo de preguntas que hacia la muy culpable “Ratatu”.

Por fin logró casarse, lo hizo tres veces, cuatro si cuenta la rejuntada de varios años con un vecino que compartieron gastos y apartamento siendo muy jóvenes, ninguno tuvo otra pareja en ese tiempo, tuvieron mucha intimidad y salieron como pareja, lo disfrutaron, pero cuando debieron dar un paso adelante, Pepe Gallinazo, así era su nombre, la culpó pues consideró que ella le hizo perder varios años de su juventud, encerrado en una relación y unas paredes que no quería, la verdad es que ya no las necesitaba.

Comenzó su periplo por los matrimonios; su primer esposo, Amaranto Mamantúa, borrachín, flojo, mantenido, fiestero como sus hermanos, siempre con necesidades, expectativas y sueños pero ni un solo día responsable, con él tuvo un hijo, por descuido, no bien habían terminado la luna de miel que ella pagó cuando él ya estaba en la casa de su madre dándole quejas, jugando parqués, chupando ron y escuchando vallenatos clásicos, algo que haría hasta que tuvo el valor de decirle a ella que lo obligó a matrimonio, hijo y casa por fuera de la de su madre; la culpó de sus desgracias y ella con el pelado para un pueblo vecino.

Allí conoció a su segundo esposo, casi nada, el ALCALDE DEL PUEBLO Don Patricio Prócer, un hombre gentil con los demás y muy generoso con los recursos del pueblo; mantenía de fiesta y tenía varios grupos musicales contratados y pagados con el erario público que lo acompañaban todas las noches a recorrido por los barrios a donde les llevaba serenata; tenía doce secretarías de despacho y cada una debía organizar una fiesta por cada mes del año; en diciembre era la fiesta de la oficina del alcalde y la de cultura para que la rumba tomara 20 días, 10 de diciembre y 10 de enero; todos seguidos, todo el pueblo borracho. Eso sí, no había para educación, salud ni infraestructura, pero cada 4 años lo reelegían con un nombre distinto para no despertar sospechas entre las autoridades. El pueblo lo adoraba, realmente se pasaba bueno y no había violencia, solo trago, comida y música. Tuvo su segundo hijo, quiso poner juicio a la vida de Don Patricio y al pueblo en general, pero se unieron todos contra ella, la declararon persona no grata, mala influencia y la culparon de alterar el orden público. A Don Patricio le consiguieron una flaca alta descobalada, desgarbada, inviable, pobre, pero siiiiiñera para todo, muy amiga de su hermana la flaca alta y desentendida. Allí continuó el señor Prócer sus siguientes días con gota, diabetes, la presión alta y mal aliento; todos lo consideraban inocente y un alma de dios… ella culpable a buscar vida en otro pueblo.

Estaba recuperándose con sus dos hijos, por fin tenía algo de paz y buena situación económica por un negocio en solitario que emprendió, algunos ahorros que logró y mucho esfuerzo y sacrificio en sus trabajos, cuando conoció al hombre de sus sueños; espectacular el tipo, Fortunato Plata, agradable, buen aspecto físico, entendido, empleado de una gran institución, un gran sentido del humor que se reía de todas las ocurrencias de ella y la atendía muy bien. Tuvo su tercer hijo. Estuvieron felices un tiempo, pero el tipo comenzó a querer lograr relaciones con sus amigas, con sus compañeras de trabajo y con las clientas de su empresa, haciéndose siempre el inocente y desentendido; mantenía 16 horas en el celular, 2 comiendo y aseándose y 6 durmiendo; tenía relaciones virtuales con algunas mujeres de su juventud, con un par de compañeras de trabajo y ya tenía una amante creada con inteligencia artificial. Él se aburrió del silencio y falta de atención de ella, la culpó en su mundo de todos los males del hogar, se fue, la demandó y pidió indemnización por los daños y perjuicios causados… esa mujer era culpable y no se merecía el perdón ni de Dios, ni de la ley civil, ni de su familia, menos la de él.

Al final de sus días, habiendo terminado sus obligaciones con sus tres hijos y tres nietos, dejándolos muy bien asegurados, educados y personas de bien, en una conversación navideña, sin algún rumbo, algo desordenada, los tres hijos le hicieron saber de sus agradecimientos, de su amor y admiración, pero también le hicieron saber que la perdonaban por los malos hogares, los muchos maridos y por no haber llegado al final de sus días con uno de esos tres o cuatro esposos que tuvo durante su vida activa; entonces supo que sus hijos siempre la consideraron culpable.

Ya solo quedaba la soledad, el silencio, sus historias lindas, efímeras y bohemias que se había acostumbrado a recrear en su mente mientras soportaba la carga de estar condenada eternamente por el solo hecho de ser mujer y haber querido jugar a hacerlo bien, ella no pidió venir, pero si tenía el derecho a pedir cuándo y cómo irse; era cuestión de tiempo, porque la mente se encargaría de liberarla de ese peso.


sábado, 5 de octubre de 2024

UN COMA QUE HA DURADO 19 INCONTABLES INSTANTES: dedicado a mis colaboradores que me han contado su historia

 

UN COMA QUE HA DURADO 19 INCONTABLES INSTANTES

 

Ya siendo mayor, mediana edad y un poco más, despidiéndose de todos los suyos, desde las profundidades del coma, agradeciéndole a Dios por las personas y el amor que le había brindado la vida, vegetando mientras repasa sus décadas consciente, sus momentos felices, los tristes y los miserables, talvez al cabo de las horas de divagar por los laberintos de su existencia, confirmaría que ni mucho amor, ni tanta felicidad, y sí más pobreza y desgracias; es mejor no agradecer nada y tratar de regresar para arreglar las cosas y hacerlo mejor… así estuvo 19 años y 19 meses con 19 semanas y 19 días, con sus 19 horas de 19 minutos y 19 segundos…

Siendo muy joven encontró que lo suyo era trabajar, ganar dinero, ayudar a su bullosa y disfuncional familia, y luego tener la propia, una vez los viejos estuvieran bien; nunca lo estuvieron, realmente fueron más irresponsables, vagos y sin oportunidades de jóvenes, para ya viejos darse por vencidos; los tuvo, mantuvo y consintió como buen hijo hasta ese momento. Por ser un mestizo fortachón, feote, de facciones bruscas y caminar amenazante, no le fue difícil desvirgar sus emociones con las viejas solteras, viudas y malportadas del barrio y de las empresas donde ganó las primeras monedas. A la única novia que quiso, apenas le tocó una teta en el parque municipal, en una tarde recreativa del colegio, acto seguido, él con el pantalón a reventar y ella con los calzones húmedos corrieron en sentido contrario y sin hablarse más durante el resto de semana; al final, como todos sus finales, ella terminó por aceptar los galanteos del hijo de un piloto, huyó con él, se embarazó y crio la cría más sola que él. Desde esos días guardaba una ilusión que cada 19 sueños regresaba

 En la universidad mostró cierta inteligencia básica y sentido común para lograr graduarse, muy mediocremente, tal cual fue su desempeño profesional mientras se refundió en oficinas y empresas lúgubres, tristes y poco sorprendentes, hasta que abandonó esa mierda de profesión y esos horribles lugares en los que no alcanzaba a llegar a la siguiente quincena. Verdad, estaba en la universidad, recapacitó en sus penumbras y regresó. Seguía en ese coma interminable, allí se vio con su primera novia de la U, la muy hippy sicodélica que lo abandonó porque él no fumaba marihuana antes y después de revolcarse y tampoco le gustaban esos revolcones rápidos en los parque con laguna  y eucaliptos que tanto le gustaban a ella; ella, la muy indigna, terminó por irse con un chino de familia bien , aunque bien viciosito también el malparido; él prefería para culiar los moteles de la Caracas con 59, cerca de los bares de  Chapinero, así se quedara sin lo de los transportes en la semana siguiente.

A esos moteles fue con otras, una de ellas blanca como las nubes y de bosques espesos, formas sinuosas y precipicios traicioneros por las repentinas caídas que ofrecía de tramo en tramo. ¡Qué mujer, qué garganta! Y qué lunares en la espalda… la nube al viento voló con un huracán de su empresa, mayor el hombre del trueno, que su  hogar abandonó, pero después de años de idilio herrumbroso y amor aburrido con la nube, en una playa vacía fue alcanzado por un rayo  y murió; la nube de regreso de Santa Marta a Bogotá, ya lesbiana entrada en años y más bien poco divertida, se dejó morir de pena moral por dos amores juveniles que nunca conocieron la dicha; muchos hijos solos en el camino quedaron… y muchos polvos desperdiciados el viento se los llevó

Entrando a su edad adulta, recordaba en esos interminables 19 semestres con sus 19 trimestres de coma inducido, (inducido por una vieja hijueputa de la empresa, mayor ella que le gustaba invitar a borracheras a los jóvenes de la empresa los viernes, a hacerles gastar la platica, dañarles los matrimonios y fastidiarles las carreras, pues si estaba en coma fue por salir a toda mierda en el carro sin cinturón de seguridad y llantas lisas, de una de esas borracheras que se dio contra el mundo en ese puente de la Cali con Soacha) recordó al amor de esa edad madura y prometedora, una negra bajita, de joropo salido y ojos verdes chiquitos, que 19 lustros después con sus 19 navidades y semanas santas juntas, 19 peleas tuvieron, él por no casarse y ella por no tener hijos, hasta que otro jefe malevo, envidioso, después de 19 reuniones de trabajo y 19 comisiones logró convencerla, matrimonio con hijos alcanzaron y una vida eternamente desgraciada y necesitada de todo, pero estable tuvieron…

Desde que dejó de estudiar, nunca volvió a leer o tal vez nunca leyó, se volvió muy bruto, día tras día, mientras el mundo avanzaba él se llenaba de más anarquía y soberbia, así es que los pobres e iletrados se defienden de los ricos ilustrados, pensaba, ah… y echándoles la culpa, para eso está la iglesia y la biblia los domingos, para odiar y envidiar toda la semana y pedir perdón el domingo a las 19 am o a las 19 pm.

Estando en esos desvaríos, recordó a su mujer actual, la 19, con esa sí sería la felicidad, fue lo que pensó cuando le propuso matrimonio y las siguientes 19 veces que se separaron y volvieron, la quería tanto, pero nunca como ella a sus otros amores, no alcanzaba para cubrir y superar ese otro amor, en fin, sabía que ese amor mal correspondido, inmaduro, impasible e inentendible le quemaría las entrañas a su regreso, si lo había, vomitaría el alma en pena y errante que llevan todos los seres vivos en su andar por este mundo; él ya lo veía, todos duermen con un alma muerta y deambulante que destruida va a diario por la vida oscureciendo y oxidándolo todo a su paso.

En fin, si regresaba le propondría la felicidad completa, la lealtad y fidelidad del impotente, la entrega total de sus energías y el resto de sus días, pero, y lo sabía, esa flor ya estaba rota para él y ella misma rayada con su propia locura, y hasta algo tuerta se estaba quedando. Tal vez ya ninguno de los dos tenía esperanzas para los próximos 19 años. Habían comenzado a odiarse con profundo amor y deseos incontenibles del otro, siempre esperando a que la lámpara mágica prendiera esas pasiones profundas privadas y resolviera todas las necesidades de la nevera y los 19 recibos quincenales que debían pagar. Al final, sus lagrimas y humedades pegajosas del cuerpo ya no se sentían calientes y las palabras se deshacían en frases y promesas desbaratadas.

Ya viejo encontró una doncella, lampiña hasta bien atrás del culo, tan inmadura como tocada, de dineros fáciles y rápidos, andar salsero y ojos consumidos por arcos grises oscuros llenos de noches interminables de vicio y llanto desconsolado pues venía de un hogar con padre depravado, mamá viciosa y prostituta del bronx y hermanos esquizofrénicos; ella le dio a entender que él era importante, sabio y muy guapo, ni lo uno, ni lo otro, ni nada de eso tampoco. Ella por un trabajo de plata más fácil que la anterior, lo abandonó, se fue, adquirió ansiedad y depresión, se cortó las venas, se jartó un tubo de pastillas y de todas se salvó, abandonó el negocio, se fue para Europa; no sin que antes él le dijera: “tienes 19  y quieres llegar a saber lo que yo sé, pues te falta leer 519 libros, tener 1019 borracheras y ser engañado por 119 amores, para que se me acerque un poco”, ella quedó sorprendida, qué tipo con tanta vida, pero eso era mentira, esa había sido la vida de su jefe que se pilló en una conversación ajena que escuchó a 19 metros de luz tenue.

Y aquí, terminando la primera parte de sus 19 comas inducidos, se dio cuenta, fue consciente en su penumbra vaga, en su andar solitario por su vida amorosa, que no había nada que agradecer, que eso de dar gracias a Dios por todo el amor y las personas que le dio la vida es pura mierda de cumpleaños y funerales, nunca hubo amor y él mismo no hizo las cosas bien. Necesitaba regresar a corregirlo todo, pero el mundo no daba espera, pues nos faltaban 19 pandemias, 19 guerras, 19 enfermedades y 19 abandonos.


lunes, 20 de mayo de 2024

TODO ESTÁ EN RIESGO, LA JUVENTUD EN SÍ MISMA, ES UN RIESGO

 

LAS PLAGAS DEL PRESENTE

El mundo como lo conocíamos hasta la pandemia va como de culo cagado, y ya eso es mucho que decir, porque antes de la pandemia estaba como inviable, invivible y algo estúpido, sin sentido y sin arregladero, mucha diferencia, mucha ignorancia, falta de oportunidades, opresión, desplazamiento, violencia, desigualdad exagerada, frustrante y corrupta, etc.; después de 2020, está con los mismos síntomas, pero más recios y otros nuevos y peores; se está enloqueciendo, desenfocando, pasmando y mamando, de ser, él mismo, lo que es…

 Antes eran unos pocos los loquitos que necesitaban libros de autoayuda de otros más loquitos pero entusiastas de la superación personal; terapias y terapeutas con otros más desenfocados, pero con intenciones nobles; delincuentes y criminales muchos, pero bajo cierto control, creíamos que monstruos hijueputas como Hitler en Europa, las AUC y guerrillas en Colombia eran parte  de la historia pasada, pero no, ¡qué va!, hay más y son peores, o si no miren a los Hamas de Palestina, Netanyahu y Putin, o en Colombia las disidencias y los traquetos modernos; todos juntos una parrandanada de seres dignos de la pena capital, pero en este mundo moderno con tantos derechos y con tanto poder, ya ni siquiera se puede esperar que se suiciden como antaño, de hecho más de un pobre huevón estará presto para hacerles monumentos cuando mueran de viejos… que tenaz…

LOS EJEMPLOS DEL PASADO

La humanidad, a través de los siglos, los milenios, y últimamente las décadas, ha visto su evolución, principalmente social y política, cultural y artística, relacional y hasta comunicacional, en los jóvenes; de hecho, los inventos, el desarrollo de la tecnología, la conectividad moderna y otros tantos, son producto de la inventiva y el trabajo de generaciones de jóvenes de los últimos 50/70 años; ya casi todos entrados en la parte final de su etapa adulta o inclusive en los momentos de sus primeros años de la tercera y cuarta edad.

Quién niega el valor, arrojo y compromiso con preparación de los revolucionarios independentista en América 200 años atrás, la revolución social y política 250 a 300 años antes, los aportes de la revolución industrial, económica y multinacional integracionista desde hace 150 años. Cómo negarle a la juventud de los años 50s, 60s y 70s, los aportes a la cultura y al arte, a la música, el cine y la arquitectura, a la literatura, la poesía y el ensayo; el uso de la píldora, el sexo libre, su participación en política y el ascenso en varios derechos negados hasta ese momento, la minifalda, el rock, la mariguana recreativa y creativa; la sicodelia, la integración del deporte por encima de idiomas, credos religiosos y políticos, límites geográficos , historias y guerras sin fin; todo esto se debe a los jóvenes de antes…

PERO VEAMOS DONDE COMIENZA ESTE MORIDERO

Todos ustedes son testigos que he escrito unos cuantos artículos muy a favor de la juventud, ensayos dirán mis pocos admiradores, disertaciones alcohólicas y bohemias gritarán los que me creen conocer, arrecheras de viejo desocupado mis no pocos, pero siempre silenciosos detractores, o lindos textos, pensarán mis secretos y profundos seres leales y amorosos, que también los tengo, aunque en poquitísimas cantidades…

Esos textos me salieron del corazón, con convicción, creía firme y ciegamente en la juventud; hoy trabajo con cientos de jóvenes, les enseño, guío y aconsejo; acompaño y entiendo, me esfuerzo y en algún punto me sacrifico y doy más de lo que me toca o corresponde, pero no joda… no hay derecho, que cantidad de pendejos están poblando el planeta, y no solo jóvenes, sino de todas las edades. Otrora personas racionales y confiables se han tornado raras, muy raras; incoherentes con su pasado y su papel presente…

UNAS PERLAS

La educación pasa al tablero y pierde. Es imposible encontrar un joven que conozca la historia y geografía de su ciudad, departamento, país y continente; el resto del mundo no existe para ellos sino lo que muestran las redes sociales. No se diga de matemáticas, geometría, contabilidad básica casera; no son capaces de leer cifras después de 6 dígitos; son verdaderamente incompetentes para hacer operaciones aritméticas básicas, entender de porcentajes, calcular una regla de tres; muchísimo menos van a entender de trigonometría, cálculo, algebra y logaritmos, pero todos hablan de los algoritmos de las redes sociales, que tampoco entienden, obviamente. Sus cuentas más arriesgadas las dan en likes. Y sus acciones más intrépidas consisten en subir a las redes besos, auto besos, sonrisas, helados de vainilla y postres tiramisú, cuando hacen vida social.

Los jóvenes se preocupan por los derechos de su generación, hablan de feminismo, liberación, igualdades, oportunidades, pero la música y el arte que practican son verdaderamente nocivos, groseros y violentos a más no poder. La gran mayoría no quieren un trabajo, hay cientos de miles de vacantes sin gente que los ocupe, ni siquiera para aprender, mucho menos que dominen una técnica, arte o conocimiento.

Y ni se diga del maltrato al idioma, hablado, escrito y cantado; no creo que dominen más de 1000 palabras del idioma de su país; esto es menos del 1% de las palabras de cualquier lengua por más pobre que sea.  Muy pocos leen o lo hacen por obligación en el trabajo, el estudio, que insisto, es bien mediocre en todos los niveles.

Escribo esto el día de las madres, que pena, pero la otra fuente donde comienza a torcerse esta última generación, y la anterior, es en el hogar, si se le puede llamar hogar al estilo clásico a esos escenarios donde el poder y la autoridad la tienen los hijos y nietos, donde no hay autoridad, muchas veces ni ejemplo, donde se perdieron los roles y no hay exigencias. Las mujeres que reclaman tantos días al año, muchos derechos y luchan por tantas necesidades insatisfechas e injusticias latentes, son las principales gestoras como madres, tías, abuelas, hermanas, esposas, novias, hijas y amigas de tanta vagabundería, irresponsabilidad, irrespeto y malacrianza de ya un par de generaciones completas…

FINALMENTE

Esta joda de mundo que era algo soportable y divertido, un tanto esperanzador y algo optimista antes de la pandemia, se lo está llevando el putas con tanto cristal, que es como les dicen a los carajitos estos de mierda de las últimas dos generaciones que se están echando a las petacas y con ello a la basura los esfuerzos de los jóvenes de antes. Y el planeta, el orden mundial, lo social y político, las otras especies ya no tienen más de 50 años para salvarse y sobrevivir. Es cierto, antes de 2020 ya venían empeorando las cosas, pero esta generación parece que no va a ser capaz, como las anteriores, de echarse la responsabilidad y hacer las cosas bien…

BUENO, ACLARACIÓN Y ARREPENTIMIENTOS FINALES

Si trabajo con mucha gente joven y debo aclara que por lo menos un 7 al 10% asumen alguna responsabilidad, son serios y congruentes, tienen un discurso sincero y se preparan para un mejor futuro para ellos, y de esos 7 a 10, habrá uno, máximo 2, muy talentosos y sobresalientes; también reconozco profesionales, artistas, ambientalistas, científicos, innovadores, empresarios, militantes de nobles causas muy serios, importantes y verdaderos genios, pero allí no hay más de 10 en cada millón.

Necesitamos que estas cifras se multipliquen, así es que comiencen por prepararse para el nuevo orden mundial, las nuevas disciplinas, las nuevas responsabilidades; por favor, comiencen por tender la puta cama, leer un berraco libro y tener una malparida rutina de disciplina en algo, así sea respetar el hábitat que les tocó… ¡ah! y no metan tanto vicio que eso huele a pecueca y los hace ver feos.

CULPABLE

  CULPABLE Concepción, así era su detestable nombre, nació de una relación que comenzó con un paseo de olla, pero que al final del día p...