EN QUÉ Y EN QUIÉN DEBEMOS CREER Y NO CREER EN EL 2019???
El 2019 será un año de transición en todos los órdenes,
disciplinas, intereses y latitudes de nuestro mundo actual e inclusive en
nuestra micro existencia que implica comunidad, familia y empresa, según los
análisis y los hechos precedentes. Este año no hay Mundial de Fútbol ni
Olimpiadas; para desgracia de la especie humana no hay elecciones en USA,
RUSIA, VENEZUELA, NICARAGUA, CUBA, FILIPINAS y otros tantos donde el populismo
de unos y la corrupción de otros llevó a unos loquillos al poder de manera
peligrosa. Ni tampoco irán a la cárcel CRISTINA K en Argentina, Uribe en
Colombia, Ortega en Nicaragua, Maduro en Venezuela, ni Peña Nieto en México
todos envueltos en misteriosas muertes de contradictores o grupos de personas
no afectas a sus regímenes…
No vislumbramos premios Nobel en ninguna categoría para
latinoamericanos, tal vez algún OSCAR para cierta película documental de origen
latino, pero inclusive los mismos premios no serán entregados a producciones
descomunales que le cambien el rumbo al mundo a través del arte del cine.
En música tocará
seguir escuchando lo mismo de los 50 años anteriores, con algunas excepciones
modernas muy puntuales pero tomando
distancia de los DEGENEROS populares y
reggaetoneros vulgares y sin mayor gusto lirico y literario; en este sentido
que tristeza ver sentimientos
relacionados con el amor que inspiraron canciones, poemas, novelas, pinturas,
películas y hasta guerras e invasiones tratados al más torpe nivel en el que se
enarbola a toda persona dispuesta a ser moza o mozo, a destruir hogares con
licor, caballos y carros lujosos; donde todo hombre o mujer bien puestos
sean reemplazado por un o una cantante
mal vestida, con tatuajes y peor hablada; canciones todas aplaudidas y
tarareadas todas por seguidores con poco cerebro y baja autoestima. Más
lamentable en las mismas mujeres que a más de cantarlas sin analizar sus letras
dan espacio para ser tratadas como de segunda y en forma violenta. En el bolero
y otros cultos musicales les esperamos cuando sean reemplazadas por las (los)
próximas desombligadas cantantes de prostíbulo moderno.
Este año hay que seguirle el paso a todos los esfuerzos por
mejorar la educación en los países
emergentes, incrementar la productividad de su sector empresarial y la
competitividad del sector público hasta donde sea posible y viable, pero estar
alertas, camándula en mano, cristo en la sala y padrenuestro nocturno, para que
la justicia encierre de una vez y para siempre a todos los que se han robado
los dineros de la salud, educación,
alimentación escolar y servicios básicos; año de transición, imposible
que este deseo se nos cumpla! Tampoco hay juez ni fiscal para eso; se nos dañó
la sal, estamos cagados y el agua lejos, tras de cotudos con paperas, nos
ganamos la lotería y el billete resultó falso. ¿Nos quedó claro?
En temas económicos, que se constituyen en el pase de
seguridad para las sociedades modernas, más que los temas políticos o sociales,
la cosa pinta aceptablemente bien pues las economías desarrolladas tendrán un
cierto crecimiento, las importantes que venían bajando detienen esa caída, las
que venían creciendo poco incrementan algo su ritmo; en fin, podría ser un año
positivo para mejorar la calidad de vida en gran parte del mundo y en algo
aceptable. Pero también por primera vez en la historia moderna de la humanidad,
variables como el desmedido egocentrismo, la falta de cordura, la ausencia de
control, el poder excesivo y malsano de personajes como Putin, Trump y Jinping
no solo podrían volver mierda la economía mundial sino generar guerras de ellos
jugadas en países chiquitos, donde otros idiotas más útiles, serviles y
perversos como Maduro, Kim Jong, Bashar, Hasán, entre otros, están dispuestos a enfrentarse entre ellos,
con sus vecinos y con otras potencias pero poniendo la sangre y el territorio a
destruir dentro de sus fronteras… Para
colmo de males, un principito gótico y nefasto, como lo son todos hasta los de
Inglaterra, le dio por practicar el deporte preferido de nuestra triste
Buenaventura y fue y despedazó (descuartizó, picó) un periodista que lo tenía
mamado con sus averiguaciones impertinentes, y donde lo sigan jodiendo se sigue
meando en los precios del petróleo hasta que aprendamos que a ellos no hay ley que
les cubra. Así es que ese sapo nos lo tenemos que tragar para que el precio del
petróleo siga impulsando las economías como la colombiana.
En nuestro medio esperemos que algunos deportistas
desempeñen papeles dignos y mejoren los resultados del año anterior, aunque
algunos ya comienzan la línea descendente en sus profesiones por cuentas de la
edad. Hay una buena camada de emprendedores con ideas tan interesantes como
prometedoras que ojalá se les dé y sigan cambiando la forma de hacer empresa y
vivir este mundo. El 90% de los empresarios que hacen las cosas bien por este
país, que sufren por cuenta del mal desempeño del sector público y la
corrupción en todas las esferas, seguirán trabajando como si cada día fuera el
último posible, entregarán todo por crecer cuando no mantenerse aunque sea,
pero necesariamente deben entender y aceptar que la forma de mantener talentos, crecer la productividad,
diferenciarse de la competencia, ganar más clientes, mejorar sus resultados
financieros e innovar, radica en la premisa de mayor importancia, casi
definitiva, y es la forma de manejar su personal, relacionarse con él, aceptar
los cambios legales y comunicacionales que se
están dando y entender que el orden de prioridades cambió y va en más.
Para mi muy personal tristeza no desaparecerán los libros y
conferencias de autoayuda, los malos creyentes, los falsos ateos, los erráticos
y traicioneros consumidores de drogas con lo que generan tanta violencia en los
campos y corrupción en las ciudades, los frenéticos y ansiosos usuarios del
celular y las redes sociales, los que mienten y lo niegan, los que callan y lo
dicen, los que engañan y se ponen
nerviosos pero se hacen los dignos y los que invitamos y hacemos planes pero no
cumplimos.
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