MI GENERACIÓN VS LOS MILLENNIALS
Tengo tres hijos absolutamente Millennials, estoy cercano a
por lo menos 8 empresas que sumadas cuentan más de 1000 empleados, 80% de ellos
son Millennials, por los menos 25 de las 30 personas con las que trabajo más
inmediatamente son Millennials, mis herramientas de comunicación, relacionales e intelectuales son pensadas, desarrolladas
y/o producidas por Millennials, en los próximos 10 a 20 años los Millennials se
van a apoderar del 70 al 80% de las posiciones de control y decisión de todo
tipo, tamaño, origen y enfoque de las organizaciones existentes y las que se
creen en ese periodo. En fin, llegaron para quedarse y adueñarse del mundo y
así lo van a hacer, tal cual lo hicimos nosotros desde hace 50 años
aproximadamente!
Nosotros fuimos hijos de la “desesperanza” según nos decían
los muy mamertos, retrógrados y erráticos profesores que nos intentaron
deseducar; crecimos escuchando defensas inconmensurables del socialismo y el
comunismo, escuchando pestes del capitalismo, nos llevaban a misa los domingos
en familia y varias veces entre semana en el colegio pero al llegar a la
universidad odiábamos a Dios, nos declarábamos ateos y queríamos hacer la revolución; se hizo en el
68 en Francia y otros países de Europa, algo se manifestó en Norte América y varios países de Sur América; de hecho,
algunas naciones, si no todas las europeas, fueron gobernadas por partidos
socialistas y en Latinoamérica se hicieron al poder destruyendo sus ya pobres
economías y postrándolas a las miserias más terribles con violación de todos
los derechos y libertades sociales y políticas; hoy mal subsisten algunos de
esos regímenes con discurso trasnochado y prácticas corruptas al poder.
Eso sí, fuimos los creadores del sexo libre con todo y SIDA,
muchas libertades para los ciudadanos jóvenes y reivindicativos en temas de
mujeres pero también creamos la más consumista de las sociedades y la más
injusta de las economías. Es decir, cuando nos tocó gobernar el mundo y las
organizaciones nos cagamos en él con el materialismo, las apariencias, el poder
excesivo, el crimen trasnacional y la corrupción. Nos volvimos borrachos
embriagados de poder y metimos al mundo en toda suerte de confrontaciones y
abusos; diseñamos las jerarquías, acentuamos las clases sociales y sus
diferencias y refundimos los valores cambiándolos por unos más flexibles y
acomodados a las expectativas e intereses de cada quién. Somos un mal chiste de
lo que quisimos ser, con salvadas excepciones en todo tipo de disciplinas,
artes, ciencias, empresas y hasta algunos países, ya he escrito sobre esos
seres sobresalientes.
Pues bien, recientemente, en todo tipo de tertulias, desde
familiares pasando por sociales hasta empresariales, unas fáciles, otras
complejas y las más confrontacionales, he tenido que escuchar todo tipo de
quejas sobre los Millennials, sobre sus costumbres, sus creencias, sus formas
de ser y no ser por lo que en los siguientes dos párrafos trataré de ser objetivo
en su interpretación y defensor de sus causas.
No andan como nosotros diciendo y gritando que van a cambiar
al mundo para luego estafarlo, no, eso no, ellos lo están cambiando. Todas las
TIC´s son sus inventos, las redes sociales, los nuevos aparatos, las nuevas
tecnologías, las nuevas facilidades y equipamientos en salud, transporte,
educación, comunicación, investigación, etc., son suyos. Los futuros
desarrollos en temas de transporte, vivienda, robotización, relacionamiento,
urbanización, mejoras en temas ambientales y climáticos son de ellos y lo serán
en más. No son dueños de las viejas empresas y ejercicios de poder, jamás, las
están cambiando por las empresas de ellos; hay que ver y maravillarse de esos
grandes monstruos de empresas que en menos de 10 años ya valen mil veces lo que
valen las empresas de mi generación. Mientras los sinvergüenzas viejos se viven
repartiendo la plata de la salud y la educación en todo el globo, ellos
están llevándolas a todos los rincones del planeta con sus nuevas
tecnologías y equipos (computador, celular, internet). Créanme, el mal manejo
que se está haciendo de todos estos inventos y formas nuevas lo hacen miembros de nuestra generación que
tiene la capacidad de destruir todo lo bueno de las generaciones antepasadas y
de la actual.
Que son gregarios, coequiperos, poco confrontadores
destructivos con los que tienen
religiones, credos o creencias políticas, sociales y económicas diferentes, es cierto: los Millennials puros
no creen en jerarquías, no aceptan diferencias en sus roles sociales y
laborales, entienden que cada uno tiene una función y responsabilidad diferente del otro pero no creen que alguien sea
superior a ellos; no aceptan la autoridad como ejercicio de poder y abuso sino
como acción de liderazgo para cumplir metas individuales y grupales, les gusta
pertenecer pero no quedarse, lo suyo no es acumular riqueza o bienes materiales
en sus tempranas edades sino conocer, aprender, saber, probar, intentar,
cambiar, ir, ir más lejos, volver poco, no volver. No
sueñan quedarse mucho tiempo en una ciudad, empresa y hasta barrio o en pareja,
pero quieren dejar aportes y no llevarse malas energías, como no saben
dejarlas.
No les interesan los horarios, los puestos de trabajo
especiales, ni las reglas ortodoxas,
anticuadas plagadas de exigencias jerárquicas, los jefes grises, viejos y
anticuados sino las responsabilidades
desde su preparación y el entregable a satisfacción. Aquí es TROYA, porque en
mi generación eso es lo que funciona. Sus carros como sus maletas y lugares de habitación parecen espacios eternos dejados
por desastres naturales, su gusto por el arte y la cultura son más bien vagos
por lo que terminan amando una canción,
un cuadro, una composición literaria o película sin saber a qué generación
perteneció sino por su esencia.
En conclusión, es absurdo enfrentarse a ellos así sea por el
poder que tengamos o representemos, porque no nos guste su transhumancia, su
irreverencia o la falta de reverencia
hacia nosotros, igual van a manejar nuestras empresas, comunidades,
ciudades y países y nos van a dar en que ocupar nuestra vejez, mientras
que ellos si lograrán un mundo más justo
y cuidadoso, menos corrupto y violento que el nuestro, pero para eso deberemos
esperar 40 a 50 años, mientras se acaban todos estos hijosdeputa políticos de
hoy y sus herederos que harán política en las próximas dos décadas terminan
como sus padres y abuelos, en la cárcel.
Nuestra obligación es comprenderlos, aceptarlos, tratar de
adaptarnos y dejar que cambien este perro mundo a su acomodo, pues serán los
que lo ocupen en las próximas décadas, seremos sus clientes, y si nos portamos
bien ellos serán nuestros clientes y proveedores, empleados y jefes, si
queremos que nuestras empresas vivan otros 50 años y con ello el bienestar de
nuestras familias, más nos vale entenderlos y apoyarlos, administrar para su
satisfacción y comprar su forma de vivir y hacer negocios.
NOTA. COMO EN TODAS LAS GENERACIONES HAY VAGOS, PERZOSOS,
CRIMINALES, ABUSIVOS, POLÍTICOS, ANÁRQUICOS Y ACOMODADOS SOSTENIDOS, PERO EN ESENCIA
LOS MÁS SERÁN LOS ENCARGADOS DE TENER OTRO ORDEN MUNDIAL Y OTRA FORMA DE VIVIR.
Excelente artículo, quedó clarísimo
ResponderEliminarMuy bueno
ResponderEliminarExcelente, pasa de aceptación, confrontación y hasta risa al acentuar los personajes corruptos.
ResponderEliminar!La realidad de la sociedad plasmada en tan maravilloso escrito!
ResponderEliminarQue buena su manera de ver esta generación, a un hijo, padre, tío, líder y empresario que en ocasiones evidencia una muy marcada formación de décadas pasadas.En efecto todo lo que aquí se menciona tiene mucho de cierto pero es importante recordar que esta generación de los mencionados millennials reacciona asi por una búsqueda obligatoria a el cambio, cansados de ver como acabaron con todo lo que hoy se trata de reconstruir, por 5 o 6 familias que en nuestro país sin existir la monarquía se eternizan en el poder, y destruyen todo. Ricardo lo esperado no es que en 40 o 50 años ellos caigan de esos poderes heredados, lo que se busca es que este clamor al cambio a la equidad que se manifiestan en la marchas y en todas las redes sociales permitan que el tiempo sea menor. Buen texto gracias por compartirlo
ResponderEliminarExcelente
ResponderEliminarMuchas gracias por sus comentarios. En este momento estoy desarrollando un escrito sobre el cambio generacional en las organizaciones que espero les parezca interesante.
ResponderEliminarQué chévere la visión que le das a los los millennials, porque como seres humanos cuando nos conocemos la esencia de algo; tendemos a rechazarla. Algo asi me pasa a mí, pero la lectura me da una visión diferente, más positiva e invita a tener mente abierta con Los millennials.
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